Aceitunas Bernabé fue fundada en 1968 en Campo Real por Bonifacio Bernabé. Comenzó a comercializar las aceitunas y productos similares a los pueblos cercanos en su isocarro. Este gesto de cercanía con el cliente y el compromiso con la calidad marcaron el inicio de lo que hoy es una empresa con más de 50 años de historia.

Con el tiempo, el negocio fue creciendo y evolucionando. Carlos, el hijo menor, tomó el relevo y amplió la empresa, creando una nueva fábrica de aceitunas que conserva los valores fundamentales de su padre. A lo largo de los años, Carlos ha mantenido vivo el espíritu del negocio familiar, perfeccionando el proceso artesanal del aliñado, que es el corazón de nuestra empresa.

Ahora, Aceitunas Bernabé cuenta con unas instalaciones adaptadas a las necesidades actuales, sin perder la esencia que nos ha permitido llegar hasta aquí. Las aceitunas de Campo Real, aliñadas con dedicación, siguen siendo el pilar de nuestra oferta, y nos enorgullece poder seguir ofreciendo un producto tradicional, fiel a nuestras raíces, bajo el sello de la denominación de Calidad de las Aceitunas de Campo Real.

Nosotros, en Aceitunas Bernabé, seguimos comprometidos con la tradición, pero también con la innovación. La empresa se ha adaptado a las nuevas tecnologías y a los nuevos tiempos, trabajando constantemente para mejorar nuestros procesos y ofrecer un producto que cumpla con las exigencias actuales. Sin embargo, nunca perdemos el toque auténtico que ha sido la clave de nuestro éxito durante más de cinco décadas. Mantenemos el proceso de aliñado artesanal que nos ha caracterizado desde el primer día, pero incorporamos las mejores tecnologías para garantizar que cada aceituna llegue a tu mesa con la misma calidad y sabor que nos distingue.

Desde nuestra familia hasta la tuya, cada aceituna que ofrecemos es el resultado de años de dedicación, pasión y amor por lo que hacemos. En Aceitunas Bernabé, seguimos trabajando cada día para llevarte lo mejor de Campo Real, con la misma ilusión con la que comenzó nuestro fundador en 1968.

Carlos

Bonifacio